Antonio Vázquez-Martín

OBRA PRESENTADA A CONCURSO Y PREMIADA

Chair
2009,
Hierro
34 x 15 x 15 cm

 

Antonio Vázquez-Martín

En los últimos años el trabajo de Antonio Vázquez-Martín se ha centrado en la pintura, pero los resultados que obtiene le delatan escultor, incluso cuando trabaja sobre telas o sobre papel, recurre a a variedad de formatos y utiliza valores propios de la escultura. Trabaja con espacios, con formas, con vacíos; decir que lo hace también con silencios, con ausencias o que valores el tiempo como detención, puede parecer más un ejercicio de lenguaje que un punto de análisis de su propuesta. Se puede, sin embargo, intentar un acercamiento, una explicación, en la seguridad de que se entiende su trabajo siguiendo discursos en principio ajenos.

Forma y estructura son dos conceptos que van de la mano ya que la forma resultante de un volumen depende en gran medida de su estructura. En este sentido, las estructuras pueden organizarse para que los elementos que de ella dependen se agrupen de un modo u otro. En el momento de concebir los espacios, de alguna manera se está creando una estructura; estas estructuras, a veces son perceptibles y en otras ocasiones quedan ocultas, en ocasiones están materializadas o son inmateriales.

En el caso de estas obras creadas a partir de una concepción sencilla del volumen y de forma, aplicando a su geometría cambiante y sus estados polimorfos un dinámico leguaje conceptual y formal. El objetivo de estas obras que parten del cubo para romper literalmente su estatismo ortogonal y convertirlo en prisma vacío sumido en un movimiento constante de armonías y contrastes marcados por el diálogo entre la recta y suaves curvas.

El inicio de un cubo y su apariencia habitual queda estéticamente trastocada al vaciarse la masa limitada por sus lados o caras, y deja que la luz y el aire las traspasen transformando así su valor en elemento de enorme ligereza con delicados matices visuales. Las piezas de simple diseño e interesante indagación formal cuyo trabajo no cesa de crecer y evolucionar a lo largo el proceso creativo.

Estas obras nos instan a abrir nuestra percepción hacia un nuevo modelo de geometría donde la irregularidad, la mesura y la proporción, dan paso a equilibrios menos ortodoxos fundamentados en un enfoque de naturaleza plástica, casi pictórica. Así los cuerpos prismáticos con los que juego convierten toda esta producción actual en un original y personalísimo lenguaje de fuerzas estáticas dotado de gran sugerencia creativa en torno al vacío, la ligereza, lo tangible, lo etéreo, etc.